Segunda mano con criterio

Cómo revisamos el material antes de venderlo

Comprar un palo usado da respeto, y con razón: casi nadie te cuenta en qué estado está de verdad. Esta página explica qué miramos nosotros y qué deberías mirar tú, compres donde compres.

Qué comprobamos en cada palo

La cara

Es lo primero y lo más importante, sobre todo en wedges. Las ranuras se desgastan con el uso y, cuando pierden profundidad, el palo deja de dar efecto aunque siga pareciendo nuevo. Un wedge con las ranuras gastadas no vale lo mismo que uno con la cara viva, y lo decimos siempre en la ficha.

El shaft

Buscamos abolladuras, óxido en las varillas de acero y astillas o deslaminación en las de grafito. Una varilla de grafito con una fisura es peligrosa y no la vendemos, aunque el resto del palo esté impecable.

El grip

Es la pieza que más barato se sustituye, así que un grip gastado no descarta un palo. Pero lo decimos, porque es un coste que asumes tú después. Si lo prefieres, te lo cambiamos en el taller antes de entregártelo.

La cabeza y el hosel

Marcas en la suela son normales y no afectan al juego: un palo sin marcas en la suela es un palo que no se ha usado. Lo que sí miramos es la unión entre cabeza y varilla, y cualquier señal de que el palo se haya reparado antes.

Cómo describimos el estado

No usamos escalas de letras ni grados que no significan nada. Describimos con palabras lo que hemos encontrado, en la propia ficha de cada producto.

Si un putter tiene una marca en la cara, la ficha dice que tiene una marca en la cara. Si la cremallera de una bolsa no cierra, lo dice y el precio lo refleja. Preferimos vender menos que tener que dar explicaciones después.

Las fotos son de la unidad real. Nunca usamos imágenes de catálogo ni de la web del fabricante. Lo que ves es el palo que vas a recibir, con sus marcas. Si quieres un detalle concreto que no aparece, pídelo y te lo mandamos.

Qué deberías mirar tú antes de comprar usado

  • Que haya fotos reales, y varias. Una sola foto de catálogo es una señal de alarma.
  • Que se vea la cara y la suela. Si el vendedor solo enseña el palo de perfil, algo esconde.
  • Que se indiquen varilla y flex. Un palo de gama alta con flex equivocado no te va a servir.
  • Que el precio tenga sentido. Un Scotty Cameron a un tercio de su precio de mercado suele ser una réplica.

Por qué comprar de segunda mano

El material de golf se deprecia muchísimo los dos primeros años y luego se estabiliza. Un driver de gama alta de hace tres temporadas juega prácticamente igual que el del año pasado y cuesta menos de la mitad. En putters la diferencia es aún más clara, porque apenas se desgastan.

Comprar usado con criterio permite jugar con material mejor del que podrías permitirte nuevo. Ese es todo el negocio.

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